Esperpento blanco

Días convulsos se viven en el Santiago Bernabéu. Segundo año de Florentino a los mandos de la nave blanca y las cosas siguen igual. El esperpento que vive el Real Madrid este año es digno de observación, de profundo análisis.

Adebayor es la pieza que completa el puzzle de la crisis interna que vive el club. Mourinho juega sus cartas a la perfección. Filtra que se quiere ir en Junio y, sin embargo, cada día que pasa sus poderes aumentan exponencialmente. Florentino Pérez, hasta ahora defensor acérrimo de Jorge Valdano, ser superior donde los haya, comienza a humanizarse, está dubitativo, nervioso y preocupado. Cede constantemente a las pretensiones del portugués. Está dispuesto a pagar dos millones por un delantero que largó hace 1 año, se cree la bola de que Morata no está preparado para ilusionar a una afición cabizbaja y, para colmo, se gasta casi 100 millones en dos jugadores que ni están ni se les espera (Benzema + Kaka). 

Cuando Jose Mourinho aterrizó en la capital, todo el mundo asumía su contratación: “Hemos fichado a José con todas las consecuencias, tanto lo bueno como lo malo. Aceptamos su carácter”. Frases repetidas hasta la saciedad allá por Julio de 2010. Pues bien, un año después, la credibilidad del entrenador está en entredicho. Los títulos le respaldan, motivo evidente de que nadie levante la voz. Sin embargo, el anti-barça que muchos creían en Mou, la ilusión y esperanza que miles de madridistas tenían depositada en él se fue por el desagüe con aquel doloroso 5-0 en el Camp Nou.

A partir de entonces, Mourinho, consciente de que su crédito se esfumaba a marchas forzadas, decide agriar (aún más) su carácter, pelearse con la prensa, despreciar a colegas y lo que aún es más grave, hacer creer a todos los aficionados de un club señorial como el Madrid que los árbitros son los culpables de sus males deportivos.

La sangría institucional que el entrenador está provocando en el club merengue es peligrosamente adictiva, sobre todo para los aficionados. No comparto el “Mourinho muérete”, es una falta de respeto muy grave. Pero las cantidades que se manejan en los contratos de este tipo de gente incluye el soportar todo tipo de barbaridades. Y todo tipo incluye el “Mourinho muérete”. Como también incluye el estar presente en todas las ruedas de prensa previas a un partido. Como también respetar al equipo rival y a sus aficionados…

Pero no. Mou cada día manda más, hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Y Adebayor es el último ejemplo. Excremento del Manchester City, el togolés llega con un cartel deplorable. Deportivamente, suplente. Personalmente, conflictivo. Que me perdonen, pero no entiendo nada. Bueno sí, que Mou es el jefe.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Fútbol análisis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s